Como fundadora de la Academia Análisis del Pensamiento, mi propósito es el de trazar el puente entre las matrices civilizatorias del Antiguo Oriente y los desafíos de la modernidad. Esta visión nace de mi formación en el Derecho, la que me ha permitido comprender que los grandes procesos que han constituido la génesis de nuestro mundo actual son, ante todo, construcciones de pensamiento y justicia que hoy, más que nunca, requieren ser descifrados. Lo hacemos con la convicción de ser actores, llamados a aportar el máximo potencial educativo con el que dichos procesos merecen ser estudiados.
Desde nuestra plataforma global y digital, mi compromiso es coordinar este espacio de vanguardia, garantizando la libertad de cátedra y la autonomía docente que requiera la exégesis de los textos sagrados, la historia y la arqueología, ofreciendo a los especialistas un ámbito de colaboración fraterna, que nos permita, en conjunto, desentrañar los fundamentos que presenta el mundo actual.
Bajo mi dirección, Análisis del Pensamiento se constituye en un centro neurálgico del saber y el comprender, donde sus docentes encuentren un hogar intelectual y los alumnos, una nueva perspectiva de abordaje interdisciplinar de los procesos que configuraron nuestro presente.